
me he comprado un reloj de arena,
no se si mide el tiempo,
no me han dicho cuánto dura.
se me cayó de las manos y se dió la vuelta.
he contado cada grano que caía pero ya no me acuerdo,
no se si eran uno, dos o tres..
no se si fueron cuatro, cinco o seis
las veces que quise detenerlo,
pero ahora es tarde.. ya no puedo..
no se si son siete los días que ya me ha robado,
no recuerdo si eran ocho, nueve o diez los días que quedaban.
tengo miedo y frío, siento vértigo..
me veo caer desde lo alto
por ese estrecho agujero que estrangula mi pecho
como un remolino que me ahoga en sus entrañas,
como una vorágine de recuerdos que parecen solo sueños,
como un torbellino que me arrastra entre mareas de tierra
hasta llegar a las blancas playas que habitan mi reloj.
y me siento encarcelada en sus paredes de cristal,
y me siento impotente y vacía sin ti, sin poder hacer nada.
cada vez queda menos, te vas..
te vas a otros paraísos con otras olas
y un sabor a sal al que no me acostumbro.
me duele el salitre de tus ojos,
(besa mis párpados y duérmete en mi piel desnuda)
me he comprado un reloj de arena,
(no, no es cierto. lo encontré una noche en mi cama.)
cuando te tenía a mi lado, mientras te miraba.
volvería a nacer sólo por vivirte desde el principio otra vez,
sólo para sentir.. para saber.. que me moriré feliz entre tus brazos.